Dicen que darse cuenta que uno esta equivocado es un signo de inteligencia,yo debo ser muy inteligente porque es algo que me doy cuenta todo el tiempo.
Cuando uno da sin querer nada a cambio, cuando uno se da completo en cuerpo y alma, cuando uno hace cosas para que la relación prosiga bien, para que sean felices, cuando uno decide ignorar algunos pensamientos negativos para no confrontarse con la otra persona, cuando uno cree que es lo mejor hacer cosas juntos, e investiga para que eso suceda. Y del otro lado no se encuentra la respuesta que uno quisiera, la que le parecería agradable escuchar, la que le da un aliento para seguir sin pensar que se esta remando en la nada misma. Ahí es cuando la angustia me atrapa y un terrible desgano me sobrepasa, es ahí cuando ya no se quiere hacer nada más y esperar una señal de la otra persona. ¿Y cuando no se ve nada? ¿Cuando uno siente total desinterés? ¿Qué se hace?
Una vez me dijeron que una relación de pareja sirve más que cualquier terapia personal que se pueda hacer. El grado de satisfacción, conflicto y cuestionamiento que se da, sobrepasa de lejos toda expectativa. Las cosas nunca vienen separadas. Embarcarse en ese espacio a navegar es algo tan sublime como arriesgado. La tierra firme se queda lejos, no existe punto de referencia fijo y hacia delante sólo hay dos personas. Y mares calmados y corrientes tempestuosas.