Me encanta mirarte, rozarte, sentirte. Me encantas de todas las formas que te vea.
Como quien tira de una cuerda que se romperá,tirar, tirar, tirar, tirar, tirar...Como sin darse cuenta rozar un poco más,
los ojos aún cerrados para no afrontar
que el aire es de cristal,
que puede estallar,
que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
En una esquina de su boca se dejó estrellar,
como la ola que se entrega a la roca,
perdida en el abismo de unas manos sin final,
tan grandes que abrazaban todo su planeta.
Ahora estás aquí,
ahora estoy aquí.
No es que tenga miedo, es que esta vez prefiero no equivocarme en el comienzo.
Podés pensar que me deshielo de a poco, que pienso mucho, que siento menos. Podés pensar lo que quieras; pero no quieras dejar de creer en mí.
No es que tenga miedo, me estoy dando tiempo de estar firme y no volver a caer.No pienses que me alejo.La distancia de tu boca a mis besos no se mide en metros, yo alcanzo a tocar tus labios cada vez que suspiro.No es que tenga miedo, es que prefiero no cometer errores.
Prefiero no decir nada que te dé vida hoy, y te la quite mañana.
No es que tenga miedo, es que prefiero no sufrir.
Por que será que días como hoy te detesto?Sé que no me has hecho nada, no me has dicho nada que me moleste, pero no quiero hablarte, prefiero mentirte antes de contarte mi vida.
~ C A M B I A N T E

Me gusta verte sonreir.
Nadie sabe entender que quiero amanecer porque amaneces,que quiero anochecer porque anocheces,que quiero sonreir porque sonries,que entre tus brazos soy un alma libre,que tus palabras son mi relegión,mi luz tu voz, mi aire tu olor,que la luna está ocupada por aquel letrero en alzaque subiste con tus labios para que siempre al mirarlasupiera que piensas en mi.Nadie sabe entender que quiero darte cada segundo,que quiero crear contigo un mundo en el que nadie nos impida, nos aleje o nos prohiba, en el que nadie juzgue lo que merece la pena o no por alguno de los dos, en el que el tiempo no decida que te vayas o me vaya, en el que sepas que cada trozo de mi vida, cada gesto, cada risa es para tí.Me pierdo al escribir...y es que te necesito tanto.
El aire se respira, huele a tierra mojá.El tiempo se para aquí, mi amor está a punto de llegar,
el tiempo se para aquí, aquí encuentro la paz.Las curvas de la carretera me invitan a viajar, hay tanto por recorrer, tanto por conocer.El mapa se hace pequeño, mi alma pide más.Mi amor llega en la tortuga, él me lo enseñará.Men señará, la voz del mar, men señará a no llorar,men señará a reconocer que hay daños que te enseñan a crecer,men señará a ver sus ojos, aunque él no esté.
Veo las cosas como son, vamos de fuego en fuego hipnotizándonos.A cada paso sientes otro deja vu, similitudes que soñas, lugares que no existen pero vuelves a pasar, errores ópticos del tiempo y de la luz.
Tanto pediste retener ese momento de placer,
antes de que sea tarde vuelve la misma sensación.Mira el reloj, se derritió, rebobinando hacia adelante te alcanzó. Ecos de antes rebotando en la quietud
Todo es mentira, ya verás, la poesía es la única verdad.
Sacar belleza de este caos, es virtud.
Tus ojos me embuelven, me atraen, me marean como si estuviera atada a una calecita, pero es un mareo que me encanta,que me saca el aire y me lo devuelve cuando siento que me muero.
Me paseo por el borde de la noche estrellada esperando en vano que llegue a mis párpados el peso del sueño y tenga a bien cerrarlos. Mientras, contemplo la reluciente luna cortada por la mitad y me pregunto como sería pasearse descalza por su plateada superficie. Las estrellas juegan a esconderse detrás de las deshilachadas nubes y la media luna parece que sonriera satisfecha como solo las madres lo hacen al mirar a su prole. Mi cabeza se llena de pensamientos incoherentes y testarudas ideas se escapan libres hacia ese cielo infinito y pasan los segundos y transcurren los minutos y el sueño insolente sigue columpiandose por la bóveda celeste sin querer acariciar con sus dedos mis ojos. Y mi imaginación va y viene suspendida en el tiempo sin amarres ni cadenas y la dejo hasta que exhausta caiga resbalando por mi piel dejando regueros brillantes de añoranza y de pronto siento un cosquilleo premonitorio y noto como al fin mis músculos se aflojan y una dulce laxitud se apodera por completo de ellos y lentamente y sin prisas me voy sumergiendo en la negrura del mundo de los sueños.